En los cines de México, cuando falla la proyección o se tarda demasiado en empezar, se arma la rechifla y el público grita "cácaro" para que el proyectorista arregle el problema. Se habla de que el nombre viene de algún proyectorista de los tiempos de la manivela. Unos dicen que de Guadalajara, otros que del DF. En lo que coinciden todos es en que "estaba cacarizo" (con cicatrices de acne en el rostro) y que solía arruinar las funciones con su mal desempeño. El sobrenombre quedó para todos los proyectoristas, sin importar la ejecución de su trabajo o lo terso de su cutis.

Nuestra performance busca emular todas las fallas de proyección de un buen cácaro: avances discontinuos, irregularidad del foco, film derretido, audios acelerandose y desacelerandose, cortes de luz y sobre todo, abucheos de la concurrencia.

Duración aproximada: 30 min.

Dueto de cine expandido:

Eduardo Meléndez: Saxo y procesos sonoros
Azucena Losana: proyecciónes superpuestas de slide 35 mm, 8 mm y objetos.

I Semana del Film Experimental
La Plata,
Argentina
Noviembre 2011